#38 Hábitos (II): Rocky, Thor y un perrillo haciendo la croqueta

En el primer capítulo sobre hábitos, hablamos de la importancia que tienen. De cómo, en el fondo, son algo así como una fuerza casi invisible que tiene el poder de definir quiénes somos. Y que además tienen un papel esencial en nuestro éxito profesional o personal.

También hablamos de algunas teorías sobre cómo se forman. Vamos, de cómo se generan bucles de comportamiento que convierten determinadas acciones en hábitos. Y hoy toca profundizar en cómo tomar el control de los mismos.

El caso es que durante mucho tiempo yo pensaba que cuando quería hacer un cambio en mi vida o conseguir un objetivo, lo más importante era la fuerza de voluntad.

Y es que cuando te enfrentas a este de decisiones, te pones en una situación muy complicada: tienes que renunciar a una gratificación inmediata, en favor de una satisfacción futura. Y eso no se nos da muy bien.

Con el tiempo yo fui aprendiendo que seguramente la forma de tomar la mejor decisión en situaciones como esta era, simplemente, no tener que tomarla. Automatizarlas. Y ahí es donde empezó mi obsesión por controlar mis hábitos.

Claro, que una cosa es tener claro que los hábitos son una buena solución a estos problemas y otra saber cómo generártelos.

De lo que vamos a hablar hoy es, precisamente, de cómo diseñar nuestros hábitos – o romper con los malos -, de una forma efectiva. Y lo que te voy a contar es, en realidad, el resultado de meter a todos los autores que yo conozco sobre estos temas en una batidora y ponerla a funcionar al máximo. Espero que no me hayan quedado grumos 🙂

NOTAS DEL CAPÍTULO

Libros recomendados:

Introducción: Rocky (1976) | Canción: Bill Conti – Gonna Fly Now.

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