A principios de los 90, dos artistas rusos llamados Vitaly Komar y Alexander Melamid tuvieron una idea bastante original. Decidieron que contratarían a empresas de investigación de mercados para averiguar cómo era el arte que más se valoraba en distintas partes del mundo. Y después las pintarían. Querían crear una serie de obras que reflejaran las diferencias culturales entre países tan diferentes como Rusia, China, Francia, Kenia o Estados Unidos. La titularían: «La elección del pueblo». Cada una sería diferente …
